martes, 8 de abril de 2008

Palabras que golpean

"Una buena esposa es la que da placer a su marido aunque no le apetezca, así que vete preparándote".
"Un buen padre debe velar por sus hijos, y si pienso que debes estudiar medicina en vez de dedicarte a la pintura lo hago por tu bien".
"¿Puedes darme una buena explicación por la qué entienda yo que has llegado a las 17:35 y no a las 17:30 como quedamos?"
"Quiero que me planches los pantalones con raya, cómo a mí me gustan, ¿es qué tu no sabes nada?".
....Y así muchas cosas más, que a veces se escuchan en determinadas parejas.
Aunque el maltrato psicológico no deja marcas ni pone en peligro la vida, sus consecuencias son tan nefastas como los golpes.
Este tipo de maltrato va marcando a fondo la mente hasta llegar a la destrucción psicológica de la víctima.
El maltrato psicológico se basa en comportamientos intencionados, ejecutados desde una posición de poder y encaminados a desvalorizar, producir daño psíquico, destruir la autoestima y reducir la confianza personal. Su padecimiento lleva a la despersonalización, al mismo tiempo que genera dependencia de la persona que los inflige. El maltratador se vale para ello de insultos, acusaciones, amenazas, críticas destructivas, gritos, manipulaciones, silencios, indiferencias y desprecios.
En la esfera de lo privado, aunque los hombres también lo sufren, las mujeres son las víctimas mayoritarias. Se produce asimismo en la relación de los padres con los hijos, en la que se ha detectado un incremento del maltrato de los hijos sobre sus progenitores, consecuencia de una educación cada vez más permisiva y del uso de la violencia en los conflictos del mundo de los adultos. En el ámbito público, el maltrato psicológico está presente en el mundo laboral, el conocido como "mobbing", y en el escolar, el llamado "bullying".
Aquellas mujeres que no hemos padecido situaciones de este tipo, nos preguntamos ¿por qué no se va?, ¿por qué no lo deja?. Las agresiones continuadas, tanto verbales como no verbales (el silencio, la indeferencia, los gestos...), crean una relación siniestra de dependencia entre el maltratador y la víctima. Ambos terminan necesitándose. La víctima porque sola siente que no es nadie y el miedo y la angustia la paralizan, y el maltratador porque se siente que es alguien a través de la dominación que ejerce. La situación de dependencia es tal que la víctima termina protegiendo y disculpando al maltratador. Recorre hasta ahí un proceso destructivo en el que va perdiendo la confianza en sí misma y la capacidad de respuesta, se va anulando y va interiorizando que de allí no se sale y abandona toda esperanza. La víctima se victimiza más.
Día a día leemos o vemos en las noticias, casos de mujeres maltratadas físicamente, pero no sobre maltrato psicológico, maltrato éste que ha aumentado notoriamente a pesar de la mayor independización de la mujer.
Por eso esta reflexión. Es necesario estar alerta a la agresión de palabras y si sucede, consultarlo, comentarlo. No te encierres, porque las consecuencias pueden ser graves. Respétate.

De agua pero saben diferentes


Este fin de semana me puse a arreglar mi biblioteca, ya que los libros estaban desordenados. Una tarea que se suponía no llevaría demasiado tiempo, duró casi todo el día porque a medida que los arreglaba, iba leyendo algunos para recodar. Y encontré datos curiosos que los quiero compartir. Agua, whisky, vodka. Tres bebidas diferentes pero tienen algo en común: el agua.
El whisky al parecer fue introducido por los misioneros irlandeses, en principio como bebida medicinal. La palabra surge de la transformación de dos palabras: uisce beatha que significa agua bendita. Esta palabra evolucionó de uisge beatha a usge, y de ésta a uski, y a la definitiva whiskey (whisky). Bendito sea el whisky.
Vodka (wódka en polaco, во́дка en ruso) es un aguardiente claro sin color, ni olor. Generalmente de grano fermentado, aunque se ha llegado a obtener de la cáscara de la papa. Es el aguardiente nacional de Rusia y Polonia, y significa "agüita" (diminutivo de agua) (agua=woda en polaco, водá en ruso).El origen del vodka (y de su nombre) no están muy claros aún todavía, pero se cree que tuvo su origen en Polonia o Rusia. Sorprendentemente hasta hace poco no ha habido investigaciones históricas sobre el vodka. Casi toda la investigación sobre el vodka es sobre su consumo y su venta más incluso que sobre su fabricación.
Agua...whisky...vodka....casi lo mismo, pero diferente.
Brindo a tu salud !!

miércoles, 2 de abril de 2008

Ganar el Nobel con SIDA

Bajo este título, el diario El País de Montevideo del domingo 30 de marzo de 2008, publica una nota que a su vez apareció en el diario La Nación de Buenos Aires. Y me atrevo a plantear este tema además, porque mi queridísimo Hugo Mir desde su blog www.lacunacerrada.com cuenta una historia sobre este tema bajo el título” El poder de la mente”, que tiene un desenlace diferente pero no por eso, menos cruel. Porque este tema es para tomarlo en serio, para no bromear, para seguir educando y concientizando, para prevenir y ayudar, para no discriminar.
La nota mencionada, habla de la vida de Patricia Pérez, argentina, que desde hace 22 años padece SIDA.
Cuenta que una fría mañana invernal de 1986, Patricia supo de su enfermedad. Días antes había juntado coraje para hacerse el test tras seis meses de angustia, después que se enteró que su ex pareja era VIH positivo. El médico le comunicó lo que ella intuía pero le dijo además que el SIDA era una enfermedad mortal y que con suerte, le quedaban dos años de vida. Cuando asimiló la noticia, lo primero que pensó fue en su hijo Mariano que por entonces tenía 6 años.
Patricia no tuvo una vida fácil. Nació en 1962 en Pompeya, barrio de Buenos Aires. Nunca conoció a su padre y a los 16 años se fue a vivir sola. A los 18 se casó y tuvo un hijo, Mariano, hoy de 27 años. A los 20 se separó. Encontró nueva pareja, estudió Educación Física y luego el fatal diagnóstico.
Hace 22 años, se sabía muy poco de la enfermedad y también era difícil acceder a un buen tratamiento y a medicamentos, por eso le costó vivir con esa sentencia a cuestas y en silencio. Pasaron 4 años hasta que se vincula con un grupo de voluntarios en el hospital donde la atienden. Allí supo que no era ella solamente, que había muchas personas con la misma enfermedad, pero lo más importante, era que había otras personas sanas, dispuestas a ayudarlos. Eso le dio la oportunidad en 1991 de viajar a Londres a una conferencia sobre SIDA. Se encontró con 29 mujeres en su misma situación y al finalizar la reunión, decidieron crear una organización que no sólo velara por los derechos de la mujer y niños infectados con VIH, sino también trabajar para que el SIDA fuera puesto en la agenda de trabajo de todos los servicios de salud de mundo. Así nace la Comunidad Internacional de Mujeres Viviendo con VIH/SIDA que hoy está presente en 57 países y nuclea a más de 10 mil mujeres, una ínfima cantidad de las 19 millones que padecen este mal.
El año pasado, Patricia fue designada la cara visible de esta organización que fue postulada al premio Nobel de la Paz. No lo ganaron, pero el nivel de adhesión que consiguió fue muy importante y este año nuevamente está postulada como candidata al mismo.
Esta experiencia de vida lleva ya 22 años. Patricia no ha presentado aún síntomas de la enfermedad, pero al comenzar cada día toma toda su medicación y no olvida en ningún momento, que es una mujer con SIDA.
Si te interesa más sobre Patricia y su organización, la página web es http://www.icwlatina.org/
Recuerda, lo importante es prevenir. Si no estás seguro a la hora de mantener relaciones, usa condón.